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ESCUELA Nº 758
Tutores reclaman ampliación, refacciones y seguridad para la Escuela N° 758
Un grupo de tutores de la Escuela N° 758 “Lucía Casimira Del Gobbo de Giudice”, reclamaron por refacciones y seguridad .
Un grupo de tutores de la Escuela N° 758 “Lucía Casimira Del Gobbo de Giudice”, reclamaron una ampliación de las instalaciones de la institución donde “ya no caben” los 250 chicos que concurren a la instrucción primaria en el establecimiento que cuenta con jornada extendida y los que van a la mañana, desde el mediodía “se quedan en el patio hasta la salida”, porque tienen que ceder las aulas a los del turno tarde.

Esta situación se agrava los días de lluvia, señalaron las tutoras, porque los chicos tienen que cobijarse bajo techo ya que es peligroso, sobre todo, los días de tormentas eléctricas en que “los árboles hacen de verdaderos pararayos” en el patio. Tampoco la escuela cuenta con porteros, desde que se jubilaron las personas que cumplían esa función. La comida hace una tutora que se ofreció para ello.

En las aulas están deteriorados los cielorrasos, con paneles de yeso que caen y que entrañan peligro tanto para alumnos como docentes, comentó también la directora del establecimiento Profesora Gladys Merlo, que hace un tiempo ya “se hizo un relevamiento” de lo que hace falta en la escuela, pero todo quedó hasta ahora, en una promesa que nos efectuara el ministro Orlando Maccio en una visita que nos hizo a la escuela durante su gestión.

La escuela también es insegura, porque “se han robado el alambrado perimetral” y como estamos en las afuera de la ciudad, Ruta Provincial 13 y Avenida Urbano Salvador Leyes, los animales vacunos o caballar que andan sueltos se pasean por el patio o la cancha de deportes, con el peligro que eso entraña para los chicos, siendo atropellados o pateados por las bestias que con frecuencia se asustan o reaccionan ante la presencia humana.

Con frecuencia también, sobre todo los días en que no hay clase, grupos de muchachos entran a jugar al fútbol en la cancha de la escuela y utilizaban los baños que ya estaban bastante deteriorados, “la comisión de padres arregló los sanitarios, los puso en condiciones y llave a las puertas, pues estos visitantes anónimos hacen sus necesidades en la puerta y vereda perimetral, algo que ya no se puede soportar”, indicaron las madres.

Lo que en concreto reclamamos es “una reparación completa y ampliación de la escuela”, por ejemplo el cielorraso del comedor está totalmente deteriorado y cada tanto se caen los pedazos. Aquí los chicos tienen que hacer cola para tomar agua porque “existe una sola canilla y hoy la población escolar es de 250 alumnos”, es una escuela de jornada extendida y hay un momento en que los turnos se superponen y las aulas no alcanzan para contener a todo el alumnado.

Las autoridades están al tanto de la realidad que tenemos, “tanto el doctor Maccio en su momento, como la ministra Susana Benítez, que nos visitó, vieron que tenemos inseguridad, los techos que se caen, las instalaciones eléctricas son muy precarias y con llevan peligro, no tenemos bebederos, la cocina es un salón adaptado a cocina, donde una tutora colabora con nosotros haciendo la comida diario, tampoco tenemos porteros en este momento, no fue repuesto el personal que se jubiló”.

Consultada la directora, Profesora Merlo, confirmó que “los trámites están hechos solicitando la incorporación de personal de servicio para la atención de 250 educandos que reciben desayuno y almuerzo, los de jornada extendida y los del turno tarde la copa de leche. La comisión de padres trabaja desde marzo hace beneficios, rifas, manualidades y las vende para reponer algunas de las cosas que faltan, pero más ya no se puede”, indicaron.

Haciendo una síntesis tenemos que decir que con esfuerzo “compramos inodoro, cables, enchufes, hicimos reparar los ventiladores, compramos focos, repusimos la luz en el frente, la escuela estaba a oscuras, todas las semanas compramos una driza nueva, porque al ser esto tierra de nadie, los dueño de lo ajena nos llevan la cuerda para izar y arriar la Bandera. Nos sentimos realmente abandonados a nuestra suerte y es por ello que clamamos por una ayuda, la misma que reciben otros establecimientos de la Provincia”.

Y para concluir “tenemos que decir que la ruta y la plazoleta de enfrente tiene mejor iluminación que nuestra escuela y que permanentemente somos víctimas de quienes toman este como el patio trasero de sus casas, vienen a beber, encontramos cajas de vino, nos robaron el inodoro, las puertas de los baños, nos rompen la canilla y por si esto fuera poco nos robaron hasta el alambrado perimetral.

"Ya nada podemos hacer, las cosas nos superan y es por ello que damos a conocer esto a la comunidad”.

Gentileza: Ramon Oreste Francini
Miércoles, 22 de noviembre de 2017