Las consultas por síntomas similares a la enfermedad llegaron a todos los centros de salud de la provincia. El Ministerio de Salud y especialistas locales llevaron tranquilidad a la población y aseguraron que los casos mortales responden a condiciones muy particulares.
MUCHOS NIÑOS EN EL SECTOR DE EMERGENCIAS FAVORECEN EL CONTAGIO DE VIRUS.
Los consultorios privados y teléfonos particulares de los pediatras fueron abarrotados por una gran cantidad de consultas de padres preocupados.
Desde el Ministerio de Salud insistieron en que la situación en la provincia es de “tranquilidad”. De todas formas, solicitaron mantenerse alerta ante los síntomas y divulgaron una serie de recomendaciones para evitar el contacto con las bacterias.
Hasta el momento suman seis personas fallecidas por la bacteria streptococcus o estreptococo pyogene. Ayer se notificaron otros dos casos fatales. Un niño de 20 meses que murió el 3 septiembre en Viedma, capital de Río Negro, tras sufrir un cuadro de neumonía.
En la localidad bonaerense de Pergamino, un hombre de 40 años murió el 10 de septiembre luego de ingresar a una clínica privada con una insuficiencia respiratoria de gravedad. Los resultados de los estudios que se le realizaron detectaron la bacteria. Así, Nicolás Dominé se convirtió en el primer adulto afectado por el mal.
La médica pediatra y especialista en neumonología infantil, Cecilia Cohen, dialogó con época acerca de la enfermedad que encendió todas las alarmas en los centros de salud.
“Es una bacteria que se encuentra muy a menudo en la garganta de los más pequeños. Produce faringitis y faringoamigdallitis”, precisó la especialista.
A la vez que se encargó de llevar tranquilidad a la población: “Existen muchos casos de gripe sin embargo, esto no quiere decir tengan una infección grave”.
Con respecto a las seis muertes notificadas hasta el cierre de la edición dijo que, “son casos particulares en los que se cree que actuaron unas cepas más agresivas y virulentas”.
Pánico social
La capacidad de emergencias del hospital Pediátrico terminó sobrepasada por un importante número de familias que llegaron desde toda la ciudad entre ayer y el martes.
“Me preocupa el pánico que se generó en la sociedad por la abundante sobreinformación sobre diagnósticos tempranos”, expresó Cohen. “Todos los consultorios están desbordados por la gente y, personalmente, me llegaron muchísimas consultas”, añadió
Por su parte, la medica infectóloga del hospital Juan Pablo II, Andrea Gajogane, aseguró en medios locales: “Hoy no hay ninguna infección severa por streptococcus pyogenes en Corrientes. Y si existieran estamos capacitados para hacer frente a este germen con respecto al soporte vital del paciente y los antibióticos que necesita”.
Gajogane insistió que en la mayoría de los casos “se trata de una psicosis que se apoderó de las madres ante el más pequeño de los indicios de gripe”, indicó.
Los especialistas del área se preocuparon en destacar que la presencia de una gran cantidad de bebés y niños en las guardias favorecen el contagio de otras enfermedades.
La directora del Departamento de Inmunización de la Provincia, Angelina Bobadilla, aclaró que “no se debe entrar en pánico porque es una bacteria que existe desde el siglo XIX, se estudió siempre y los médicos están muy formados para hacer el diagnóstico.
Flavio Serra, pediatra reconocido de Corrientes, aclaró que es común que estos casos aparezcan a lo largo del año y los pediatras están acostumbrados a verlo y a trabajar con ellos . “El punto fue que aparecieron todos juntos y eso fue lo que generó la alerta epideológica entre nosotros y la divulgación por la prensa”, precisó.
Por último, desde el Ministerio de Salud informaron que entre un 10 y 12 por ciento niños sanos tienen la bacteria en las amígdalas.
“Cuando estreptococo pyogenes invade la garganta provoca una faringoamigdalitis conocida como ‘angina’. Esta es una de las infecciones más frecuentes en los menores”, concluyeron.
Síntomas a tener en cuenta
La enfermedad puede presentarse con graves dolores de garganta. Esto se puede traducir en una dificultad para tragar y hablar.
Aparece en casos de faringitis o faringoamigdalitis, y luego puede derivar en casos más problemáticos.
También, el enrojecimiento de las amígdalas y la inflamación de los ganglios son un claro indicio.
Lesiones en la piel, erupción en cuello, tronco, brazos y piernas señalan a la bacteria. Esta situación puede complicarse cuando el menor de edad se rasca y favorece una infección.
Si se presentan distintos tipos de mucosidades, el malestar se debe a un virus y no a la bacteria streptococcus.
Ante la presencia de alguno de estos síntomas se debe llevar al niño al control del pediatra de cabecera o al centro de salud más cercano.
Cuidados y recomendaciones
Las principales medidas a tener en cuenta para prevenir las bacterias, son reglas generales de higiene que implican el lavado de manos, evadir el contacto con personas enfermas y hacer reposo domiciliario.
Cabe remarcar que no hay vacunas para esta bacteria en particular, sin embargo es importante tener completo el calendario regular de vacunación. Así, se evitar otras bacterias o virus que puedan causar infección respiratoria grave.
También, se debe ventilar diariamente la ropa de cama y las habitaciones; mantener una temperatura corporal adecuada, eludir enfriamientos y resfríos; evitar permanecer en lugares hacinados y mal ventilados.
En el caso de los más pequeños, se debe impedir el intercambio de saliva a través de vasos, bombillas, chupetes, mamaderas, juguetes u otros utensilios que se lleven a la boca.
Antibióticos y penicilina
El suministro de penicilina es la medida más efectiva y económica para combatir el mal, en caso de que sea descubierto.
Se debe evitar la automedicación cuando se trate de una gripe. La presencia de fiebre ayuda a combatir el estreptococo ya que los virus y las bacterias no soportan las altas temperaturas.
Un cuadro febril es bueno dejarlo evolucionar siempre y cuando el niño no supere los 39 grados. En ese caso se debe tratar de bajar la fiebre y estar alerta.
Los especialistas consultados también remarcaron que no se debe abusar de los hisopados que se emplean para detectar la bacteria.”Muchas madres se retiran molestas de las guardias porque creen que sin el test no es seguro descartar la enfermedad”, contaron.
Para el estreptococo no hay vacuna, por lo que no es inmunoprevenible. Pero sí es fácilmente tratable si se detecta a tiempo.
FUENTE: Diario Epoca Corrientes