
Colombi quedó en "off side", con una jugada de pizarrón del justicialismo que manejó mejor los tiempos. En el Congreso, más que una relación de 8 a 2, hubo unanimidad de opiniones que apuntaron a Ricardo, dejando incluso a la reforma en segundo plano.
Privilegiaron la unidad partidaria, poniendo en primer plano la necesidad de abroquelarse frente a Colombi y en la necesidad de no evidenciar una puja interna que deje ganadores y perdedores el peronismo, le corrió el arco al Gobierno con un "ni" que conformó a todos menos a Colombi. En los hechos, encolumnó a todos los legisladores tras la estrategia del partido y anunció un nuevo Congreso para dentro de tres meses.
Ahora, la pelota quedó del lado del radicalismo, que deberá apurar los tiempos de las definiciones para poner en la cancha un candidato. En el PJ hasta ahora sólo Camau se ha anotado y lleva más de treinta puntos a los otros posibles candidatos.
Sumados los candidatos, el PJ se acerca a los cincuenta puntos, lo cual evitaría la segunda vuelta. En este marco y con Ricardo fuera de juego, la alianza gobernante tiene por delante la necesidad de poner en la vidriera a un contendiente para impedir que la brecha se acentúe.
Domingo, 21 de agosto de 2016