
Al conmemorarse hoy jueves 1 de diciembre, el Día Mundial de la Acción contra el Sida, médicos y agentes sanitarios, del Hospital Regional María Auxiliadora, encabezado por su Director Asociado Dr. Roque Salvador Fortunato, con la colaboración de la Municipalidad de Saladas, a través del Departamento de la Mujer, cuya titular Jessica Marlene Cancian, estuvo asistida por dos enfermeras del staff municipal.
En espacio elegido, fue la emblematica plaza Cabral, donde también se hallaban participando de la charla informativa y preventiva, alumnos de la escuela Normal María Luisa Román de Frechou, acompañados de la Profesora Daniela Fernández.
El equipo HIV/SIDA dependiente del Hospital Regional local, y el Departamento de la Mujer del municipio saladeño, brindaron información y se repartieron materiales informativo-educativos, cintas alusivas y profilácticos, además de brindarse consejerías para difundir hábitos de cuidado.
HIV/SIDA
El SIDA es una enfermedad infecciosa que ataca al sistema inmunológico. Significa Síndrome (un conjunto de síntomas) de Inmunodeficiencia (que ataca al sistema inmunológico) Adquirida (no es hereditaria, sino causada por un virus). Es provocado por un virus que se llama HIV o VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana).
TRANSMISIÓN
Las vías de transmisión comprobadas son pocas y bien definidas: relaciones sexuales vaginales, anales u orales, sin protección. El paso del virus en las relaciones sexuales se realiza a través de las lesiones o heridas microscópicas que se producen durante la penetración y otras prácticas sexuales, por donde los fluidos de quien tiene el virus ingresan al cuerpo de la pareja. El sexo oral es práctica de riesgo para el que pone la boca.
Vía sanguínea, por compartir jeringas para el uso de drogas o cualquier otro elemento cortante o punzante, o a través de la transfusión de sangre no controlada. Transmisión perinatal, de madre a hijo durante el embarazo, el parto y la lactancia. De no recibir adecuada atención médica, una madre VIH positiva tiene una chance sobre tres de dar a luz a un niño infectado. Con atención médica, el riesgo de transmisión del virus al bebé es casi nulo.
No se transmite al tener relaciones sexuales utilizando correctamente preservativos, un estornudo, la picadura de un mosquito, compartir la vajilla o los mismos servicios higiénicos, la depilación con cera, no transmiten el virus. La saliva, las lágrimas, el sudor, el aire y el agua, al igual que los alimentos no son vehículos de transmisión.
Tampoco al practicar deportes, besarnos, abrazarnos, darnos la mano, jugar, trabajar o estudiar, bañarnos en duchas o piscinas e intercambiarnos la ropa con personas que viven con VIH. Quien recibe una transfusión de sangre debidamente controlada, no corre riesgos.
Jueves, 01 de diciembre de 2016